Queridos amigos y amigas sindicalistas,
Me gustaría mucho estar presente en la Segunda Asamblea de Trabajo y Medio Ambiente y participar en todas las discusiones que se celebren esos días. Lamentablemente, todavía me encuentro en un proceso de recuperación de mi tratamiento de salud, lo que hace mi agenda en dicha Conferencia un tanto limitada.
Rio+20 es una oportunidad de oro que los gobernantes y la sociedad civil tienen para discutir los destinos que queremos construir para toda la humanidad. En particular, para una enorme cantidad de personas que sólo ahora comienzan a tener acceso a condiciones dignas de vida y para millones de otras que todavía están completamente excluidas de todo derecho a la subsistencia, pues ni siquieratienen garantizado el alimento básico diario.
El avance científico y tecnológico que ya hemos alcanzado es suficiente para acabar con el hambre en el mundo. Debatir sobre desarrollo económicamente sostenible es, ante todo, tratar sobre cómo alimentar a todo el planeta. Significa tratar sobre cómo desarrollar nuestras economías aprovechando las riquezas que nos ofrece la naturaleza y recuperando las áreas degradadas por la acción del hombre o los fenómenos climáticos.
En esa lucha, mis queridos compañeros, podéis contar conmigo. Os deseo un feliz final de Asamblea una excelente Conferencia, un fuerte abrazo a todos.
Luiz Inácio Lula da Silva
Muchas de las grandes compañías emiten sus informes de sustentabilidad sin ninguna conciencia y la manera de tratar a los trabajadores cuyo trabajo multiplica sus ganancias sigue siendo criminal. Si preguntamos a cualquier CEO si les gustaría que sus hijos trabajasen en las factorías textiles de Pakistán, en la minas del Congo, en plantas manufacturadoras en América Central, o como vendedoras de cerveza en Camboya, les entrarán escalofríos.
La crisis de Europa es múltiple: mientras que los periódicos se centran en el déficit público y la deuda, las políticas de austeridad y los recortes salariales están impulsando la pobreza y la desigualdad en muchas partes de Europa
Las nuevas tecnologías han tenido, en ocasiones, efectos muy dañinos, y en muchos casos se han eliminado o ignorado las primeras señales de alerta
La decisión se adoptó en respuesta a la consulta de la Comisión Europea sobre combustibles fósiles no convencionales en Europa